lunes, 3 de octubre de 2011

...El alquimista...

A todos y a cada uno de nosotros, al menos una vez, nos han hecho esa pregunta de: ¿qué quieres ser de mayor?
Entre uno de los pocos recuerdos de mi infancia, está el de esa pregunta y mi respuesta, alquimista.
No sé de donde pude obtener el significado de esa palabra, pero lo hice y ahora, años después lo comprendo.
¿Qué otro deseo puede tener una niña de seis años que seguir con su vida tal cual es en ese momento? Ahora puede parecer estúpido, pero si, quería ser alquimista, crear una piedra mágica y congelar el tiempo, ser inmortal y quedarme solo con lo bueno.
Pero todos crecemos y ese sentimiento desaparece o se olvida, y pasas de querer ser alquimista a ser un kamikaze.
Se suele decir que cuanto más grandes nos hacemos más sabemos apreciar las cosas que tenemos y yo creo que es relativo ya que al crecer los momentos de felicidad que te hacen haber querido ser alquimista pasan a ser ilusiones pasadas que son capaces de tirarse de un avión sin un puto paracaídas.
Para ser sincera muy poca gente hace ya, que quiera ser alquimista, pero solo por esa poca gente, estoy dispuesta a seguir intentándolo.

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